Creatividad nula: ¿Escribir por escribir?


Al momento de estar frente a una hoja o a una pantalla, no tienes la suficiente inspiración para escribir, y, aunque quisieras o buscas una manera de inspirarte, de escribir, no lo consigues y te quedas en mente en blanco de tanto pensar que al final no se te ocurre nada. Entonces, cuando uno termina en estas condiciones, uno se pregunta: ¿Qué se debe hacer?

Primero, sería aceptar que uno no está inspirado. De hecho, si uno se fuerza a escribir, es como si estuviera tecleando por teclear sin nada interesante, solo puntos y comas muertas como nada tuviera sentido. Lo más importante es que si no sientes ganas de escribir, es mejor, obviamente, no escribir.

Segundo, quizás después en un momento de ocio se le "prenda el foco" y tenga una idea interesante donde de la nada tiene esas ganas que no tenía antes. La idea es dejar el momento fluir: si uno siente ganas de escribir, escribe; y si no, no.

Tercero, a veces uno se nubla por el simple hecho de estar frente a la computadora. Es normal, y más cuando tienes muchas ideas en la cabeza y no sabes por dónde empezar, o, qué tema escribir para este blog. Hay que enfrentar esas desganas que uno se condiciona cada vez que está frente a la computadora. Uno tiene que buscar querer escribir.

Ya para final, la idea es ser sincero con uno mismo, mostrar lo que uno quiere mostrar, plasmar sus ideas y ser coherente con lo que se escribe y lo que uno quiere tratar de demostrar. Uno, al sentir esa coherencia, esa sinceridad, lo que está haciendo es dándole vida al texto, dándole su "granito de arena". 

La voz del autor es el latir del texto, es importante mantenerlo con vida.

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