¿Quién diablos es Ribeyro?
Todo empezó hace dos años, cuando recién llegue a Perú. No conocía a nadie, y me gustaba caminar para conocer lo que sería Surco. Siempre, al pasear por las calles, entraba a la librería y curioseaba un poco; revisaba los de literatura, tanto Universal como Latinoamericana. Me acuerdo que me sorprendía por la cantidad de libros que había en la sección de “Literatura peruana”. Ahí lo vi por primera vez, en un libro de fotografía, un flaco con los ojos medio arrugados, concentrado en la chupada de su cigarrillo. Era Ribeyro. En otra ocasión y en otro tiempo, observé que en la Av. José Pardo de Miraflores, en el óvalo hay una estatua de Ribeyro, con un escrito en ella: “La obra en general se titula La palabra del mudo, porque en la mayoría de mis cuentos se expresan aquellos que en la vida están privados de la palabra: los marginados, los olvidados, los condenados a una existencia sin sintonía y sin voz. Yo les he restituido este hálito negado y les he permitido modu...